Vientos favorables

El Isla Cristina está siendo uno de los grandes animadores de la competición doméstica. El conjunto isleño navega con viento a favor en una temporada cargada de retos e ilusiones. Lejos queda ese histórico equipo que consiguió eliminar a todo un Sevilla de la Copa de su Majestad el Rey y años más tardes desaparecería. Si bien, los higuereteros de la isla sueñan con ver de nuevo a su equipo en lo más alto. Y cuanto antes mejor.

Por ello, el isla cristina sueña con volver a pelear por un ascenso a tercera División, que hasta hace no mucho parecía muy lejano. Su arranque de temporada hace que todos sus aficionados miren con rostros de ilusión la tabla clasificatoria. Están a solo tres puntos de los puestos de cabeza y han logrado victorias de mucho prestigio ante rivales que, presumiblemente, estarán luchando a final de temporada por un puesto de ascenso directo.

Las aguas y los vientos respetan a un Isla Cristina que navega con rumbo fijo y constante. En los últimos cinco encuentros solo ha perdido uno y  es uno de los equipos que más puntos ha rascado al top -5 de la Liga – 8 puntos de 15 –. Además, no es un conjunto que se amilana cuando tiene que jugar lejos del Municipal de Isla Cristina. Todo lo contrario. Lejos de casa ha cosechado cinco puntos en sus cinco salidas, dos de ellas consiguiendo dos empates contra el Cabecense o en Alcalá.

Se trata de un equipo en cierto modo regular en sus actuaciones. Suele ser un equipo que mantiene una línea de juego y concentración constante. Si bien, eso no le exime de que un día malo lo puede tener cualquiera. Ese día fue contra el San José, un equipo en descenso, con el que cayó estrepitosamente por cuatro goles a cero. Un tropiezo justo pero que no por ello inesperado, ha sabido darle la vuelta con grandes partidos ante el Viso o Cartaya, los únicos verdugos del Castilleja en la presente campaña.

Un rival que buscará redimirse de sus derrotas en suelo sevillano de la temporada pasada. Un partido en el que se puso cero a dos arriba y que finalmente acabó perdiendo. Ansias de revancha de un cuadro isleño que ha sabido aprovechar las circunstancias y el momento para ocupar la plaza de otros llamados a ser cosas importantes. Un Isla Cristina que espera que los vientos le sigan respetando.