Un tropiezo inesperado

Las rachas son simplemente rachas. Las hay positivas y negativas, pero al fin y al cabo, son simples estadísticas. Una vez se salta al césped, estas quedan fuera del rectángulo de juego y todo se decide en noventa minutos. Es cierto que las dinámicas en los deportes de equipo son primordiales, sobre todo, en el aspecto psicológico de sus componentes. La confianza de los jugadores se ve afectada o beneficiada dependiendo de los resultados que se hayan cosechado.

Si bien, esto no garantiza que el resultado final sea una victoria o una derrota. El fútbol es así de impredecible, de ahí su belleza natural. Nunca se sabe de qué lado puede caer la moneda. Cara o cruz. En el caso del Castilleja CF, el pasado domingo, le tocó el lado de la moneda al que en las últimas jornadas ya no estaba acostumbrado a vivir, el de la cruz.

Los blanquiazules cayeron derrotados en un encuentro de suma importancia ante el Atlético Algabeño (1-3). Un duelo directo entre dos aspirantes a lograr el ascenso a Tercera División. El conjunto dirigido por Manuel Luque llegaba al encuentro en una dinámica de juego y resultados imparable –siete partidos sin conocer la derrota-, pero en frente se encontró con un gran Atl. Algabeño, que doblegó con claridad a los blanquiazules. Un tropiezo inesperado como justo.

Y es que los de Diego Tristán, mítico delantero del RC Deportivo de la Coruña y de la Selección Española, anularon de principio a fin a un Castilleja indolente e irreconocible. Los visitantes, muy superiores, hicieron y deshicieron a su antojo gracias en parte a la gran actuación de su jugador insignia: Pipi. El Castilleja nunca estuvo cerca de la victoria, y no porque no lo luchara y buscara hasta el final. En frente se encontró con un equipo que a buen seguro estará inmerso en la lucha por los puestos de ascenso a final de temporada.

Sin embargo, este tropiezo no debe de enmascarar una realidad más que patente. Los pupilos de Manuel Luque han mejorado sus números, al igual que sus sensaciones, con respecto al dubitativo inicio de temporada. Además, es el equipo más goleador de la División de Honor sénior (33 goles) y está a tan solo cinco puntos del objetivo. Por lo que una derrota no debe de difuminar el camino que está trazando Manuel Luque y su equipo. Un camino que no re recorre en un día ni en una semana, sino en 34 jornadas.