Un salto definitivo

El fútbol es un deporte volátil, de cambios y revoluciones. Las alteraciones y sacudías son constantes. No hay nada fijo. Un día estás arriba y en un instante, en menos de lo que se calienta un café, estás abajo. Así es el fútbol, un deporte en el que siempre debes estar alerta. El Castilleja está en ese punto de la temporada. Ha logrado lo que nadie esperaba, ocupar la plaza de líder, pero  ya no solo estar en ella, sino mantenerla durante un tiempo más que considerable. Una tarea para nada sencilla, viendo sobre todo los resultados que se producen cada semana en el Grupo I de División de Honor. Está visto y demostrado que el liderato no es cuestión de azar.

Si ya la liga estaba igualada la temporada pasada, este año no se queda atrás. Más de 10 equipos están metidos en la pelea por los puestos de ascenso, concretamente, una vorágine de ocho escuadras. Del segundo clasificado, el Cabecense, al noveno, el Isla Cristina, tan solo hay una diferencia de tres puntos de margen. La cosa no puede estar más reñida, pero el Castilleja quiere olvidarse de ese pelotón y hacer carrera en solitario. Competir contra sí mismo es la tarea que tiene ahora el conjunto blanquiazul. Depende de sí mismo. No tiene que mirar otros resultados, simplemente, debe de hacer su trabajo, que no es otro que ganar.

Los aspirantes al ascenso miran con envidia y recelo la idílica situación del equipo de Alejandro Ceballos. No es para menos, ya que ese colchón de ocho puntos con el segundo clasificado le hace vivir con más tranquilidad. Pero lo dicho, el exceso de confianza puede jugar malas pasadas. Los sevillanos se han dejado 4 puntos en las últimas dos jornadas. Si bien, la racha continúa. No hay quien pare a este Castilleja. Lleva nueve encuentros sin conocer la derrota. Una racha que lo hace ser el equipo a batir, pero por el momento, no hay nadie que le tosa.

Pero en esta largo y duro camino hasta el objetivo, uno tiene que dar razones de peso que demuestren porque se merece ascender. Para ello, este domingo tendrá una buena prueba para demostrar sus credenciales al ascenso. Los blanquiazules recibirán al Cabecense de Manuel Luque, un viejo conocido de la parroquia alixeña. Un encuentro cargado de tensión y con esa pizca de morbosidad por la vuelta de Manuel Luque al Antonio Almendro. Un encuentro que reúne todos los ingredientes y condicionantes necesarios para vivir un auténtico partidazo de fútbol entre dos históricos del fútbol sevillano.

Castilleja y Cabecense son los equipos que más puntos han consechado en sus estadios (16)

Ambos llegan con dinámicas muy positivas. El Castilleja no sabe lo que es perder desde el 22 de septiembre ante el Cartaya y el Cabecense llega al Antonio Almendro con la moral por las nubes tras su última victoria  y con la idea de romper su mal fario lejos de casa, donde solo ha conseguido seis puntos en sus seis salidas.

Un rival propicio para dar un paso al frente, para dar un golpe sobre la mesa y decir: ‘Aquí estamos nosotros. No vamos de farol’. Ir a por todas desde el primer minuto y eliminar un peón del tablero para así allanar el camino de un futuro esperanzador.