Un factor determinante

El Juvenil A sigue con pie firme su andadura en División de Honor. A pesar de la tremenda competitividad e igualdad existente en el grupo IV, los de Pablo Galán han conseguido nueve puntos en siete encuentros que lo situan en la zona media de la tabla. Los alixeños no entienden de categorías ni escudos. Compiten en cualquier categoría, estadio, ambiente o rival, no hay nada que les haga bajar los brazos.

Los equipos de Pablo siempre se han caracterizado por su competitividad y su trabajo táctico, y en este arranque lo están demostrando. Aunque los resultados no reflejan el nivel real del equipo, las sensaciones son muy positivas de cara a los próximos encuentros.

El Castilleja comenzará su particular ‘tourmalet’ visitando al Real Betis en la CD Luis del Sol este mismo domingo; continuará con un encuentro en su estadio ante un Córdoba en horas bajas; viajará a la capital de la Alhambra para enfrentarse al Granada; después recibirá a un rival directo como el Nervión; y por último, visitará al líder, el Sevilla FC.

Cinco encuentros donde el Castilleja tan solo jugará dos encuentros en el Antonio Almendro, por lo que intentarán exprimir al máximo su mejor baza para sacar seis puntos ante dos rivales directos y soñar con una gesta en alguna de las ciudades deportivas.

Y es que jugar en el Antonio Almendro es sinónimo de victoria para los equipos de Pablo. Hace más de un año y medio que el Juvenil A no pierde en su estadio. Para ser más concretos, el equipo dirigido por el estratega de Villanueva acumula más de 576 días sin perder en el Antonio Almendro. Una marca al alcance de muy pocos.

El último equipo que se llevó los tres puntos de Castilleja fue el CD Mosquito un 21 de marzo de 2018. Pero si profundizamos en el número de encuentros que ha disputado el Castilleja en su estadio con Galán al frente, los alixeños solo han perdido dos encuentros de 61 partidos oficiales.

Un equipo que se renueva año tras año pero mantiene la esencia del anterior. Un equipo competitivo y ganador que se aferrará a sus posibilidades de salvación hasta el último momento, e intentará seguir haciendo del Antonio Almendro un fortín inexpugnable.