Sevilla ‘C’ – Castilleja: Nadar y nadar para morir en la orilla (2-1)

Nadar y nadar para morir en la orilla. Eso fue lo que le pasó al Castilleja en su visita al Sevilla ‘C’. Los alixeños no pudieron rascar ningún punto de su visita a la ciudad deportiva nervionense. Un gol en el último minuto fue el culpable. Un palo tremendo después del partido que se había marcado el Castilleja, pero así es el fútbol, impredecible en todas su vertientes. Wojcik falló y el Sevilla no perdonó.

El Castilleja se presentaba en la CD José Ramón Cisneros Palacios con una revolución en el once. Hasta cuatro cambios presentaba Ceballos con respecto al equipo de la semana pasada. La derrota ante el Lucena tuvo sus consecuencias. Esa pequeña revolución en el once parecía ser positiva tras un inicio de partido prometedor. La pelota era suya, y por tanto el control del partido.

El Castilleja dominaba la zona ancha pero le faltaba concretar en ocasiones de peligro. Lora y Cascajo fueron los más activos en ataque, con alguna jugada reseñable, pero el primer gol caería del lado sevillista. Un despiste defensivo propició que Calero hiciese el primero de la mañana. Tocaba remar a contracorriente.

El gol hizo mella en los hombres de Ceballos pero no tardaron en levantarse del golpe. El equipo no tiró la toalla antes del descanso y fue a por el partido descaradamente. Cascajo la tuvo antes del descanso pero su remate de cabeza lo repelió el larguero. Se salvaba el Sevilla.

A la vuelta de vestuarios, el Castilleja retomó el control del juego. La tónica seguía siendo la misma: los aljarafeños proponían y el Sevilla aguantaba. Tarde o temprano, el gol del empate tenía que llegar. Y tanto fue el cántaro a la fuente que acabó rompiéndose.

Álvaro Cascajo logró poner las tablas del marcador en el minuto 57. Gol con dedicatoria incluida para su compañero Pedro Varona. Un tanto muy necesario como merecido. El Castilleja estaba metido de lleno en el partido y el Sevilla casi noqueado. Tan solo tuvo un acercamiento de peligro que sacó Tomás con unos tremendos reflejos.

El cuadro aljarafeño estaba muy vivo y buscaba a pecho descubierto la victoria. La exigencia era máxima y el partido estuvo ahí. Wojcik, en su regreso a la CD, tuvo el gol. El polaco dispuso de una ocasión clarísima en el minuto 94, pero su remate acabó en las nubes.

Parecía que estaba todo visto para sentencia pero el encuentro todavía iba a dar una nueva vuelta de hoja. Juan Andrés marcaría el definitivo 2-1 en el minuto 95. Un varapalo tremendo para un equipo que no se mereció perder. Nadó y nadó para acabar muriendo en la orilla. Así es el fútbol.