La Crónica del Castilleja CF – UP Viso: Nuevo tropiezo en el Antonio Almendro (0-2)

Al Castilleja se le resiste la primera victoria en el Antonio Almendro. Este pasado domingo consumó su primera derrota de la temporada tras caer por cero goles a dos ante la UP Viso. Una derrota que aleja a los de Manuel Luque de los puestos de privilegio de la clasificación y deja muy a las claras que en esta categoría cualquier equipo puede hacerte un roto.

Y es que la Unión Polideportiva Viso llegaba al feudo alixeño con sólo un punto de seis posibles y sin haber estrenado el casillero de goleadores. Los aljarafeños llegaban al encuentro con la moral por las nubes tras su victoria frente al Torreblanca. La victoria supuso un golpe de efecto para afianzar la idea de juego que desea implantar Manuel Luque: el juego de toque y posesión. Los balones en largo no entran dentro de su ideario futbolístico. Si bien, esa idea de fútbol no se vio reflejada ante el Viso, exceptuando los primeros minutos de partido.

En el arranque del encuentro, el Castilleja le disputó la posesión del esférico al Viso con un centro del campo renovado, con respecto al del debut liguero: más técnico que físico. El plan parecía funcionar. La renovada medular alixeña combinaba con criterio y superaba con facilidad la presión adelantada de su rival. Pero el plan no funcionó mucho más tiempo. Una vez que el Viso se asentó en el terreno de juego, comenzaron a llegar los problemas. En el primer error en la salida de balón, los visueños se aprovecharon de la ingenua y endeble defensa alixeña para hacer el primer gol de la mañana. Con un simple cuerpeo, el tres del conjunto visitante se zafó de la presión de Juli para quedarse solo ante Ezequiel y batir al arquero blanquiazul con suma facilidad. Un error, un gol. El tanto dejó muy tocado a los aljarafeños, que vieron como el castillo que estaban empezando a construir, se caía por completo. Además, los pitos desde la grada no ayudaron en exceso. El miedo y la inseguridad se apoderó de todo el equipo.

Desde ese instante, ya no habría quién bajara la pelota al verde y tocase con criterio y confianza. Nadie la quería cerca, quemaba, y comenzó el sonado concierto de bombos. Su rival también quiso sumarse a la función. No rehusó en absoluto, y el partido se convirtió en una prueba de altura: haber quién era capaz de mandarla más alto. Sin embargo, a pesar de moverse por estos lindes el partido, el Castilleja tuvo el empate a uno en la ocasión más clara del partido. Falta botada desde el costado izquierdo que remató uno de los atacantes del Castilleja a menos de un metro de la línea de gol. Todo hacía indicar que sería gol, pero el guardameta del Viso hizo una de las paradas de la temporada. Con su gran intervención, el portero viseuño privó al Castilleja de irse  con empate a uno al tiempo de descanso.

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Tras la reanudación, los blanquiazules parecían otro equipo. El paso por vestuarios había servido para reponer fuerzas y resetear la mente. Además, las modificaciones tácticas introducidas por Manuel Luque espolearon a los alixeños que buscaron con mayor insistencia la portería rival. La entrada de Zapata, Plata y Emilio, los tres de una tacada, supuso un impulso anímico y espiritual al equipo, que lo intentó de todas las formas posibles. Pero cuando no es el día, cuando la pelota no quiere entrar, cuando la mente se nubla y las ideas se esfuman, es imposible. Y así le ocurrió al Castilleja que, exceptuando el primer cuarto de hora de la segunda parte, donde el equipo mostró aplomo y personalidad con la pelota, se estrelló una y otra vez contra el muro visueño. En ningún momento se pensó que el empatar el encuentro era viable.

El efecto efervescente de los cambios se había diluido por completo y estaba más cerca el 0-2 que el empate a uno. A pesar de todo ello, el colegiado puso de su parte para que la igualdad nunca llegase al marcador, ya que expulsó a Ramón con roja directa por un enganchón con un atacante del Viso. Éste solo se llevo la tarjeta amarilla. Disparidad de opiniones, quizá. Pero ese hecho terminó de hundir al Castilleja que se tiró arriba, desprotegiendo su arco rival. Ya daba igual perder por uno que por dos. Entonces pasó lo que tenía que pasar: en una contra de libro, el Viso sentenció el encuentro con el definitivo 0-2.