José Plata, un delantero sin fecha de caducidad

Nunca se fue. Siempre estuvo ahí, trabajando duro en la sombra, esperando que llegara su momento indicado. Nadie le ha regalado nada en esta vida. Ha tenido que luchar contra viento y marea para formarse como futbolista y como persona. Un momento que siempre ha estado esperando y parece que ahora ha llegado.

Como los buenos vinos,  José Plata de los Reyes está en uno de sus mejores momentos de su carrera futbolística. A sus 34 años, lidera la delantera del Castilleja con autoridad y responsabilidad. Y es que aunque pasen los años al camero no se le olvida marcar goles. Sin embargo,  hasta hace no mucho no era precisamente así.

Los delanteros viven del gol. Los goles son la salsa del fútbol, y los delanteros no pueden vivir sin ellos. Pero no siempre se está acertado de cara a puerta. A veces los delanteros, incluso los mejores, pasan por sequías interminables donde no son capaces de empujar ni si quiera un balón que pasa por delante de sus narices.

Algo así le pasó la temporada pasada a Plata. En las primeras 11 jornadas, las mismas que llevamos hasta ahora, solo fue capaz de anotar un tanto. Su bajo rendimiento  en la parcela ofensiva del equipo, le llevó a la suplencia en detrimento de otros jugadores como Christian o Pablo García, que por aquel entonces, atravesaban un gran momento de forma. Plata pasó a un segundo plano y fue adelantado por la derecha por dos jugadores más jóvenes que él y con un mayor acierto rematador. Es cierto que Plata nunca se ha destacado por ser un consumado goleador. Además, para más inri, no es delantero centro como se ha visto desde que arribó al Antonio Almendro de la mano de José Antonio Granja. Su posición ideal es de extremo izquierdo y no de delantero centro puro, pero la llegada de Ceballos al banquillo y la falta de un referente arriba ha hecho que su situación cambie drásticamente.

De ser un revulsivo ha pasado a ser titularísimo. Plata es uno de los hombres de confianza de Alejandro Ceballos. Valora como pocos su liderazgo dentro  y fuera del campo. Él es uno de los pocos veteranos que hay en el equipo, uno de esos que mete veneno y da consejos a los más jóvenes. Una figura fundamental.

Pero no solo por eso se ha ganado su confianza, sino también por sus aptitudes dentro del campo. El Plata de la 19-20 es uno muy distinto al de la pasada temporada. Su nuevo rol en el equipo, en lugar de empequeñecerlo, le ha hecho ser más protagonista y proactivo en la organización ofensiva. Es la punta de lanza del equipo, el que inicia la presión y el que sale como un cohete cuando se despliega el equipo en ataque. Su lectura de juego ha mejorado, se mueve con soltura en espacios cortos y es capaz de prolongar y darle continuidad al juego de su equipo.

Es un jugador más completo y menos impulsivo, lo que no quiere decir que haya perdido ese punto de competitividad, agresividad e inteligencia que le caracteriza. Un ratón de área que no se cansa de hacer lo que más le gusta. Ante el Torreblanca fue un doblete mágico que ayuda al equipo a seguir en lo más alto de la clasificación. Ya suma tres goles más que los que consiguió la temporada pasada a estas alturas de la competición. Pero ya no solo son goles de lo que vive José Plata, sino también de su influencia en el juego y el desarrollo de un equipo que se concentra en torno a la figura del camero. Un delantero sin fecha de caducidad.