El sueño de un grupo de amigos

A mediados del mes de julio de 2018 dio comienzo una nueva andadura del Castilleja CF juvenil ‘A’. Comandando por el incansable y camaleónico Pablo Galán, el cuadro del aljarafe sevillano se preparaba para la temporada más exigente de su historia en Liga Nacional. Tres ascensos consecutivos avalaban el proyecto del técnico de Villanueva del Ariscal, pero ni el más optimista se podía imaginar lo que se estaba gestando en las entrañas del Antonio Almendro. Un grupo de amigos que soñaban con lo impensable, el ascenso a División de Honor.

No era el objetivo a principio de temporada. “Nuestro objetivo es el de asentar al equipo en Liga Nacional. Hace tres años estábamos en cuarta andaluza y ahora estamos compitiendo contra equipos que llevan intentando ascender a División de Honor muchísimos años. Lo que tenemos que hacer es disfrutar de la categoría”, decía Pablo en la previa del choque ante el Sevilla en la primera vuelta. Disfrutar, esa era la clave. Competir, luchar y pelear por la salvación. Un objetivo lógico para cualquier equipo que sube de categoría, pero el equipo formado por Pablo Galán no era un equipo cualquiera. Tras 20 jornadas disputadas y cerca de completar los dos tercios de la competición, el Castilleja CF está más cerca del líder Real Betis (3 puntos) que de los puestos de descenso (21 puntos).

Cada semana se agranda el colchón. Un colchón que comenzó siendo de hilo fino y de fibra. Ahora es de pluma, de 13 centímetros para ser exactos. No apto para dormirse pero si para soñar despiertos. Esto es lo que hace cada semana el Castilleja CF: soñar y soñar. Soñar con la posibilidad de ascender, de conseguir otra machada, de conseguir el sueño de cualquier juvenil, de conseguir llegar a lo más alto, de competir contra los mejores, de volver hacer historia por cuarta vez en menos de 5 años.

Todavía queda mucho. 10 jornadas para ser exactos. 10 finales para conseguir lo que a nadie se le pasaba por la cabeza, ni si quiera al ‘loco de la cabeza’ que dirige su banquillo desde hace cuatro temporadas. De Segunda Regional a División de Honor. De las catacumbas al Olimpo. Suena muy bonito. Sí. Daría para un libro, sí, pero nada de eso se ha cumplido todavía. No se ha conseguido nada. No se relajen, señores, porque el verdadero Rock and Roll llega ahora. Mientras tanto sueñen en ese magnífico colchón de plumas.