El Muro

El muro. Esa monstruosa construcción de hielo con más de 700 pies de alto y 3000 metros de largo. Una cadena de bloques de hielo apilados tras miles de años. Los hombres no se atreven a escalarlo. Es imposible superarlo. Además, sus lindes están protegidas por un bastión de hombres que se encargan de expulsar a cualquiera que intente superarlo. Una legión de soldados comandados por el Guardián del Muro. Una fortaleza inexpugnable.

No, no es Juego de Tronos, pero bien podría serlo. En Sevilla, en Castilleja de la Cuesta más concretamente, no hay muros de hielos de más de tres mil metros de altura ni legiones de soldados, ni mucho menos. Pero si es cierto que algunos se han empeñado en seguir ese modelo en la realidad.

El Castilleja se encuentra en plena construcción de ese muro que ayude a resistir los envites de cualquier adversario. Los blanquiazules ya han colocado los cimientos de esa nueva muralla. Tomás, el nuevo Guardián del Muro, ha dejado la puerta a cero en sus cuatro últimos encuentros, dos de ellos lejos del Antonio Almendro, y ya son seis encuentros donde el ex del Betis ha mantenido su portería invicta.

Esta mejoría en la parte defensiva, viene precedida por los cambios introducidos por Ceballos en el entramado defensivo. En las últimas semanas, el Castilleja ha pasado de jugar con dos centrales a hacerlo con tres. A la pareja de Armenta y Polite, se ha sumado un nuevo efectivo: Alfonso. El veterano central alixeño se ha acoplado a la perfección a la línea de tres, y el equipo lo ha notado. Ahora es más seguro sin pelota, y más ordenado y profundo con ella. Un sistema que hace que potencia todas las virtudes de un castilleja líder en solitario.