De empate en empate y tiro porque me toca

El juvenil del Castilleja no pudo pasar el pasado domingo del empate ante el Coria Club de Fútbol (0-0). Los blanquiazules fueron incapaces de superar el muro levantado por un  conjunto amarillo que realizó un gran partido en todas las facetas del juego. Si bien, los locales tuvieron la victoria muy cerca, pero el larguero y la mala fortuna les privó de la victoria.

En líneas generales, el encuentro estuvo marcado por la igualdad. El Coria, que llegaba al Antonio Almendro después de conseguir tres victorias consecutivas, planteó un encuentro muy físico. Los amarillos fueron muy superiores a un Castilleja irreconocible. Los blanquiazules fueron neutralizados de principio a fin gracias en parte al planteamiento del conjunto coriano. Además, los pupilos de Pablo Galán no tuvieron su mejor día, un factor determinante. Los pases que en otras ocasiones llegaban a su destino, el domingo no encontraban destinatarios; los controles que se quedaban pegados al pie, el domingo se marchaban; y los disparos que acababan encontrado portería, acababan estampándose contra la cruceta. No era el día.

Si bien el resultado que a pesar de no ser del todo positivo, pudo ser bastante peor. Y es que los corianos tuvieron la victoria en sus manos en varias ocasiones, pero siempre se encontraron con la figura imperial de Miguel, Il Muro del Castilleja juvenil. El portentoso guardameta del cuadro alixeño fue el mejor del partido. Su actuación fue memorable. Una actuación que rubricó al detener un lanzamiento desde los once metros. Una reacción felina que bien valió un punto, aunque bien pudieron ser tres.

En los minutos finales, el partido se convirtió en un auténtico correcalles, un golpe a golpe. Una situación que beneficiaba por encima de todo al Castilleja, un experto en este tipo de situaciones. Y aunque el resultado final fue de empate a cero, los blanquiazules pudieron llevarse el encuentro. El disparo de Fran desde más allá de la frontal del área estuvo a punto de convertirse en el gol de la jornada. Un latigazo seco, que parecía marcharse alto, pero que cayó con una velocidad endiablada hacía el arco defendido por el guardameta visitante. Era gol, pero el domingo la suerte le dio la espalda al Castilleja. Su disparo se estrelló contra la cruceta y con él la ilusión por seguir mirando de tú a tú a los  dos colosos del Grupo XIV de Liga Nacional.

Con el pitido final se daría por concluido uno de los encuentros más tácticos e intensos que se ha encontrado el Castilleja en este inicio de temporada. Un empate que deja con mal sabor de boca a los alixeños que suman su tercer empate consecutivo. De empate en empate y tiro porque me toca…