Crónica| Castilleja CF 1-1 Atl. Onubense: El que perdona, lo acaba pagando

El Castilleja tuvo los tres puntos en la mano. Lo tenía todo a su favor, pero el rival que estaba en frente no era un cualquiera, era el líder. Y cuando uno perdona una y otra vez, pasa que esa victoria, que uno saborea gustosamente, acaba esfumándose por completo. Un punto que deja un cierto regusto de amargor en el seno alixeño. No es para menos. No sería nada descabellado afirmar que el Castilleja pudo haber goleado al Atlético Onubense. Los blanquiazules fueron infinitamente superiores al conjunto visitante que mostró una imagen muy pobre, fruto todo ello del juego desplegado por el Castilleja. Partidazo en mayúsculas de los sevillanos que no tan solo le faltó cerrar el encuentro para llevarse la victoria.

 

No obstante, la victoria nunca llegó, y por ocasiones no fue. Tuvo ocasiones para aburrir. La goleada pudo ser tremebunda, pero Vichi se encargó de aguar la fiesta local. Desde el inicio del encuentro se pudo apreciar que el Castilleja iba muy en serio por la victoria. El planteamiento diseñado por Manuel Luque respondía a unas premisas muy claras: intensidad y velocidad en las transiciones. El juego de toque y posesión quedó a un lado. El Castilleja se amoldó a su rival y buscó constantemente el ida y vuelta. Una proposición arriesgada que acabó saliéndole de maravilla. De hecho, en ese choque de golpes, los sevillanos dieron la primera estacada. Ale Marín recogió casi en la misma frontal del área un balón llovido del cielo que empaló con una preciosa, magistral, extraordinaria, -denomínenla como quieran- volea para hacer el primero de la mañana. Con el marcador a favor el Castilleja no abandonó su plan inicial y siguió castigando una y otra vez a un inocente Recre que no llegó con peligro en toda la primera mitad.

En el segundo acto, el Castilleja continuó con el plan establecido. Las ocasiones seguían llegando unas tras otra, pero ninguno de los puntas tuvo su día. También, parte de culpa la tuvo el guardameta del rival. Vichi hizo uno de los partidos de la temporada. Las sacó de todas las formas y de todos los colores posibles. Por arriba, por abajo, a mano cambiada, con el pie e incluso con el pecho. El portero del Atlético Onubense se hizo gigante y privó a Alfonso, entre otros, de hacer el gol de su vida. Una chilena casi perfecta, que recordó al mismísimo Ronaldinho. Casi porque no terminó en gol, pero que aun así bien merecía una mención. Alfonso es central pero en ese momento parecía de todo menos un defensor. Las ocasiones eran innumerables y el 2-0 estaba cerca. Pero como dice el dicho, cuando uno perdona lo acaba pagando. A falta de diez minutos para el final, el Atlético Onubense empataría un encuentro que el Castilleja tenía en la palma de la mano. Si bien, Reda tuvo la enorme oportunidad de darle los tres puntos a su equipo, pero incomprensiblemente mandó su remate, a menos de tres metros de la línea de gol, al cielo del Aljarafe sevillano. Una ocasión clamorosa que se marchó con la ilusión de toda una afición que vio como su equipo estuvo a punto de tumbar al líder de la División de Honor.