Córdoba ‘B’ – Castilleja (0-0): Un punto que sabe a gloria

Hacía cuatro años que el Castilleja no jugaba en el estadio Nuevo Arcángel de Córdoba. Aquella mañana del año 2016, el equipo dirigido por José Antonio Granja cayó derrotado en los últimos minutos del encuentro. Cuatro años después, el Castilleja de Ceballos ha conseguido tomarse la revancha y rascar un punto de la capital cordobesa.

Un punto que depende de cómo se mire, vale su peso en oro o sabe a poco. El partido dio mucho de sí. El conjunto alixeño fue de menos a más en un partido que tuvo un claro protagonista: Adrián Hernández fue el hombre del partido por su tremenda exhibición bajo palos. Paró todo lo parable y devolvió la confianza a la portería blanquiazul tras tres partidos sin dejarla a cero.

El Castilleja de Ceballos llegaba al encuentro en una forma delicada tras caer en los últimos tres partidos. Una dinámica negativa que no invitaba precisamente al optimismo y más visitando uno de los estadios más complicados de toda la categoría. Pero este Castilleja está hecho de otra pasta y sabe reponerse de los golpes como nadie. Ante el Córdoba supo aguantar cada impacto. Fue capaz de ir superando asaltos ante un coloso y estuvo muy cerca de llevarse el gato al agua y tumbar de un gancho a su rival.

 Y es que el cuadro sevillano, hoy de rojo, fue de menos a más. El filial cordobesista impuso su dominio en el verde del Nuevo Arcángel. El ritmo y nivel que le imprimía al juego le hacía ser muy superior. Ese dominio se fue traduciendo en ocasiones pero Adri se erigió como un auténtico gigante.

Una primera mitad que tuvo claro color blanquiverde. El Córdoba proponía y llegaba con más asiduidad a portería, sin embargo, el Castilleja supo aguantar y competir durante todo momento. Cascajo fue el hombre más activo en ataque buscando siempre hacer daño a la espalda de los centrales. La nota negativa la puso la lesión de Pavón, que se encuentra pendiente de evaluación.

Tras pasar por vestuarios, la tónica parecía que iba a seguir siendo la misma pero el conjunto alixeño dio un paso al frente. El cansancio y el nerviosismo se apoderaron de los jóvenes del filial que veían como pasaban los minutos y no llegaba el gol. Ahí apareció la mejor versión del Castilleja que le arrebató la pelota al conjunto local y comenzó a generar peligro. Comenzó a creerse que era posible conseguir la victoria. Quizá esa fue la pena, que se dieran cuenta tan tarde.

Un punto muy positivo a pesar de que se pudo conseguir un mayor botín. No obstante, hay que mirarlo con buenos ojos: se pone fin a una racha negativa, se logra puntuar en uno de los estadios más difíciles de la categoría y se vuelve a recuperar la solidez defensiva con una nueva portería a cero. Un punto para comenzar de nuevo. Un punto que debe saber a gloria.