Alejandro Marín, el triunfo de la perseverancia

Roto. Hundido. Destrozado. Una lesión de cruzado puede despertar mil y unas sensaciones negativas pero la que más se podría decir que es la soledad. Pasar de ser el centro de atención, de acaparar todos los focos, de ser el objetivo de todos los comentarios a pasar a un segundo plano no es nada fácil.

En el fútbol pasas de estar en lo más alto a estar en lo más hondo. Eso le ha ocurrido a Alejandro Marín (Olivares, 1998), un chico con una prometedora carrera que se vio truncada hace más de un año con una lesión que muchos no han sido capaces de recuperarse del todo. Pero Alejandro está hecho de otra piel. Es un luchador incansable que no cesa en su idea de hacer algo grande en el mundo del fútbol. Lucha cada día por aquello que le hace el más feliz del mundo: jugar al fútbol. Y de momento a este menudo extremo diestro de Olivares le queda cuerda para rato.

P: Te marchaste con el equipo en la mitad de la tabla y casi un año después vuelves con el equipo líder de la categoría, vaya cambio, ¿no?

R: La cosa ha cambiado mucho. Cuando recibí la noticia de que estaba lesionado fue un palo muy gordo porque apenas había jugado por la sanción de cinco partidos que arrastraba de la temporada anterior y hasta octubre no pude debutar. Así que por culpa de la lesión tan solo pude jugar 8-9 partidos. Tenía muchas ganas de volver, de volver a jugar y coger ritmo. Encima el equipo está jugando realmente bien, vamos líderes y esperemos que lo sigamos siendo durante mucho tiempo.

P:Desde que te recuperaste de la lesión, el nuevo míster ha contado mucho contigo y estás teniendo mucho protagonismo en el equipo pero todos hablan de su importancia dentro del equipo pero para tí, ¿qué es lo que más te ha sorprendido del nuevo míster?

R: Que tenga a todo el equipo unido. En estas categorías tener a todo el equipo metido es muy importante y más cuando uno juega más que otro. El equipo está muy unido. No hay nadie por encima del otro y todos vamos a una. Eso es muy importante y es un éxito del míster y del cuerpo técnico porque todo esto te lleva a ser mejor que el resto de equipos.

P: El equipo está respondiendo a las mil maravillas a pesar de su juventud e inexperiencia, y tú estás teniendo un papel muy importante en todo esto. Y por lo que parece ya no hay rastros de ninguna lesión, estás mejor ahora que cuando te fuiste, ¿eso como puede ser?

R: Primero, lo de la madurez es una tontería. Un equipo joven te puede dar muchas más cosas que alguno lleno de veteranos. Ellos pueden aportar experiencia pero el físico que tiene uno joven es muy importante también. Nuestros partidos muchos de ellos los sacamos a partir del minuto 70 en adelante, porque trabajamos durante todo el partido y cuando llegan los cambios estamos más frescos y se ve otra imagen mucho más positiva de nosotros.

A nivel personal, la recuperación ha ido bastante rápida. A los seis meses ya estaba entrenando y eso es atípico para aquellos que sufrimos este tipo de lesiones. Ahora estoy entrenando bien y no noto nada.

P: ¿Creías que podías recuperar alguna vez el nivel que estabas ofreciendo antes de la lesión?

R: Una vez que me operé ya estaba pensando en la recuperación para llegar a la nueva temporada al cien por cien. La temporada pasada me quedé con muchas ganas de demostrar mi nivel y estaba deseando llegar para demostrar todo lo que puedo dar. Tenía muchas ganas de volver.

P: Pasaste de ser uno de los jugadores más comentados por todos a estar en un segundo plano casi olvidado por la gran mayoría, ¿Cómo se lleva todo eso?

Quizá a mí siempre me lo han podido criticar por mi forma de ser o mi estilo de juego, pero los comentarios de la gente lo llevo bastante bien. Aquellos que me conocen, sabe como soy, el nivel que puedo dar y confío mucho en mí. Es cierto que gente que antes hablaba de mi ya no habla o no me ha apoyado durante mi lesión, pero yo he tenido el apoyo de mi familia, de mis amigos más cercanos y eso es lo que me importa. No me importan las críticas o comentarios de aquellos que se pueden cuestionar mi nivel después de la lesión. Yo he trabajado al cien por cien para estar al máximo nivel y todavía me queda mucho por aprender del fútbol.

“Jugué todo un año con el cruzado roto”

P: ¿Cómo se soporta una lesión durante tanto tiempo? Tenemos entendido que no fue una lesión que se produjese de un día para otro, si no que ya llevabas arrastrándola un tiempo…

R: Puede ser. Esta lesión la tuve cuando todavía era juvenil de segundo año que fue cuando estaba jugando en olivares. En un partido contra el Libertad, me lesioné de la rodilla y tuve que ir a la mutua. No me hicieron resonancia, simplemente me sacaron el líquido que había pero este venía manchado de sangre. Esto era un indicativo de que podía haber algo importante, pero confié en los médicos de la mutua. Volví a jugar y el año que estuve con Pablo en el juvenil ese año, creo, que lo jugué por completo con el cruzado roto.

Yo no sabía nada. En algunas ocasiones sentía inestabilidad en la rodilla pero no era algo que no pudiese soportar, entonces yo seguía jugando como si nada. A mi si no me llevan al médico obligado no voy a ir. Y aquel año, entonces, lo jugué por completo y el año pasado entrenando las molestias se intensificaron y no podía seguir, y tuve que pasar por quirófano.

P: ¿De qué está más orgulloso de esa dura travesía por la cara más oscura del fútbol?

R: Sobre todo de que la gente que me apoya y me quiere sigue confiando en mí, antes y después de la lesión.

P: Después de pasar por todo esto, ¿valoras y disfrutas más que antes cada minuto de juego?

R: Claro. Ahora he vuelto a empezar. Más de un año sin jugar al fútbol, que es lo que más me gusta hacer y me ayuda a despejarme, imagina como estoy disfrutando todos los minutos que me está dando ahora el míster. Lo estoy disfrutando como un niño de diez años cuando juega su primer partido

P: ¿Qué objetivo te pones para esta temporada?

R: A nivel colectivo, tenemos que ascender porque el año lo tuvimos en las manos y se nos escapó. Pero es lo que hablamos todas las semanas y lo que dice el míster, esto es partido tras partido. Esta semana el objetivo es ganarle al Chiclana, no hay más objetivos en mente. Y a nivel personal hacer un buen año y ayudar al equipo en todo lo que pueda. Yo no miro cifras de goles o asistencias lo único que quiero es ayudar al equipo y ser uno de más, todos somos iguales.

P: Y la pregunta del millón, ¿queda Ale Marín para rato?

R: Queda Ale Marín para rato. Este año y el año que viene ya se verá.